Detección gestionada
Conectamos sus fuentes de registro (Microsoft 365, Google Workspace, antivirus corporativo, firewall, nube) a nuestra operación y definimos qué merece despertar a un analista y qué es ruido.
Vigilamos su entorno de forma continua y contenemos lo que se sale del patrón. No le mandamos una alerta para que usted decida a las tres de la mañana: actuamos.
Conectamos sus fuentes de registro (Microsoft 365, Google Workspace, antivirus corporativo, firewall, nube) a nuestra operación y definimos qué merece despertar a un analista y qué es ruido.
Ante un incidente confirmado ejecutamos la contención que acordamos con usted por escrito: aislar el equipo, revocar sesiones, bloquear la cuenta. Primero se corta el avance, después se analiza.
Búsqueda activa de señales que ninguna alerta disparó. Es donde aparecen los accesos que llevaban semanas dentro sin hacer ruido.
Qué pasó, qué contuvimos, qué sigue abierto y qué recomendamos cerrar. En español y sin jerga innecesaria, pensado para que lo lea dirección y no sólo sistemas.
Integramos sus fuentes de registro. No hace falta cambiar de herramientas: trabajamos con lo que ya tiene.
Las primeras semanas se ajusta qué es normal en su empresa. Sin esto, un servicio de monitoreo entrega cientos de falsos positivos y se vuelve inútil.
Vigilancia continua con procedimientos de contención acordados de antemano, no improvisados durante el incidente.
Cada trimestre se revisa qué cambió en su entorno y se ajusta la cobertura.
Dos semanas, precio cerrado y un informe de hallazgos priorizados. Si decide no continuar, el informe es suyo de todas formas.
Llegamos antes.